Son ideales para aplicaciones que requieren precisión dimensional y una alta resistencia estructural, como en conducciones de cereales, fertilizantes y semillas.
Logran una excelente resistencia a la presión interna y una mayor flexibilidad en el diámetro del caño, lo que los hace ideales para grandes conducciones, como redes de agua, gas o sistemas de ventilación.
Estos caños permiten el paso controlado del aire o líquidos. Utilizados en sistemas de aireación de suelos, drenajes, tratamiento de aguas o cultivos hidropónicos, favoreciendo la oxigenación y el correcto flujo de gases o líquidos en distintos entornos.